Tu juego siempre es el mismo y... termina cansando. Te quiero mucho pero, no soy tu perrito faldero para andar siempre detrás tuya. Te crees que me tienes comiendo de tu mano, y no es así... Ahora la cosa cambia. Las reglas las pongo yo.
lunes, 2 de julio de 2012
No esperaré nada que no puedas darme. No me haré más ilusiones falsas.